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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Todos somos iguales

María limpiando el escritorio del gerente de la empresa Marcos Alcívar, accidentalmente hizo regar la taza de café sobre unos papeles importantes del ejecutivo, éste reaccionó insultándola de ineficiente e inútil. 

Llorando ella lo sentenció y le dijo: 

-          - Usted abusa de mí porque toda la vida ha tenido dinero y yo soy sólo una mujer de campo, debe portarse mejor. Recuerde que el mundo da vueltas y al final de cuentas todos somos iguales. 

Él se quedó meditando las palabras que María le dijo y se quedó dormido. De inmediato comenzó a soñar que aparecía en el campo con leva y corbata y con machete en mano empezó a trabajar la tierra. Y por la incomodidad de su vestimenta no podía realizar bien su trabajo. En ese momento Maria se le acerca de manera muy gentil y le ofrece su ayuda brindándole ropa y agua.


Se despertó sobresaltado y al sentir que su corazón latía rápidamente, recordó las sinceras palabras de María. En ese momento su teléfono sonó. Era Maria para pedirle disculpas, el interrumpe y le dice: " Maria, tu no tienes que disculparte, soy yo el que tiene que pedir perdón porque entendí que TODOS SOMOS IGUALES"...